Medicamentos

ATC

ATC (antidepresivos tricíclicos):

Fueron las primeras drogas descubiertas con actividad anticatapléjica (1960). Su efecto anticatapléjico podría estar asociado a la capacidad de los ATC para suprimir el sueño REM. Sus autores consideran que su eficacia contra la narcolepsia no fue evaluada en profundidad, pero en cambio se conoce que tienen efectos anticatapléjicos la desipramina, protriptilina, imipramina y clomipramina. Los efectos adversos de estas drogas incluyen náuseas, anorexia, boca seca, retención urinaria y taquicardia. Los varones pueden padecer disminución de la libido, impotencia o eyaculación retardada.

ISRS

ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina):

Bloquean la recuperación presináptica de catecolaminas y por lo tanto incrementan su actividad; sin embargo son mucho más selectivos para la serotonina que los ATC. Por lo general, estas drogas son menos eficaces que los ATC, pero resultan más seguras y mejor toleradas. Los efectos adversos comunicados fueron cefaleas, náuseas, aumento ponderal, boca seca y eyaculación retardada.

Xyrem

Xyrem (oxibato de sodio “GHB”):

Es un constituyente normal del SNC de mamíferos y su función es actuar como neurotransmisor. Cuando se administra en dosis farmacológicas tiene acción anticatapléjica pero de mecanismo desconocido. Se comprobó que mejora la calidad del sueño nocturno y disminuye los síntomas diurnos. En 2002 se aprobó su empleo en EE.UU, desde entonces es el 1º producto aprobado mundialmente para tratar la cataplejia. Debido al moderado riesgo de abuso es una droga de empleo regulado, sin embargo su administración prolongada en dosis terapéuticas no ha sido asociada con dependencia ni tolerancia. Después de la suspensión de esta droga la cataplejia retorna sólo lentamente después de un período de varias semanas. Algunos de los efectos adversos son vértigo, cefaleas, náuseas, vómitos, cuadros confusionales, incontinencia urinaria y enuresis.

IMAO

IMAO (inhibidores de la monoaminooxidasa):

Aumentan la actividad de las catecolaminas endógenas e inhiben la monoaminooxidasa, enzima responsable de la degradación intracelular de estos neurotransmisores. Entre estos agentes se cuentan la fenelzina y la selegilina, tranilcipromina y brofaromina. Los efectos adversos observados fueron: hipotensión ortostática, edemas, aumento ponderal, impotencia y anorgasmia femenina. Se aconseja reservar su empleo para pacientes en quienes las terapéuticas antes descriptas hubieran fracasado.

Pitolisant

Pitolisant

Se trata de un potente agonista inverso/antagonista de receptores H3 de histamina que aumenta el estado de vigilia.
La histamina ejerce su función en el Sistema nervioso central mediante los receptores H1, H2, H3 y H4 acoplados a proteína G. H3 actúa como autorreceptor inhibiendo la activación celular y la síntesis de histamina como neurotrasnmisor y como heterorreceptor presináptico inhibiendo la liberación de acetilcolina, noradrenalina, dopamina y serotonina.
Pitolisant actúa como agonista inverso (antagonista) del autorreceptor H3 activando la liberación de histamina. Es más potente que los antagonistas debido a que disminuye la actividad del receptor por debajo de su tasa basal. Además, ha demostrado alta selectividad hacia este receptor. Al incrementar la concentración de histamina en la hendidura sináptica, se activan los receptores postsinápticos H1 que promueven la vigilia.

Por otra parte, las neuronas productoras de hipocretina activan las neuronas histaminérgicas, que en pacientes narcolépticos, parecen estar intactas. Las neuronas histaminérgicas del núcleo tuberomamilar expresan hipocretina-receptor 2 que presentan afinidades similares para hipocretinas de tipo 1 y de tipo 2. Por ello, el déficit de hipocretina que origina la enfermedad podría llegar a ser compensado por este fármaco, ejerciendo un efecto positivo sobre la excesiva somnolencia diurna y los ataques de cataplejía.