Futuro prometedor para la investigación de la narcolepsia

Madrid, 28 de mayo de 2009. La narcolepsia es un trastorno del sueño de origen neurológico que se caracteriza por tres síntomas principales: una excesiva somnolencia diurna, ataques de cataplejía (perdida del tono muscular) que suelen durar menos de dos minutos, y una fragmentación del sueño nocturno. Los recientes resultados de un estudio por los que se relaciona esta patología con la variación de dos

genes que tienen funciones críticas en el sistema inmunitario del ser humano han centrado parte del encuentro mantenido entre los más destacados expertos de la narcolepsia en nuestro país, con motivo de la celebración del Simposio Satélite de Narcolepsia, que el laboratorio UCB ha organizado en el marco de la XVIII Reunión Anual de la Sociedad Española del Sueño, que ha tenido lugar recientemente en el Palacio de Exposiciones y Congresos PALEXCO de A Coruña.

Moderado por el Dr. Álex Iranzo, del Servicio de Neurología y Unidad Multidisciplinaria del Sueño del Hospital Clínico de Barcelona, el simposio ha tratado de recapitular temas fundamentales como el papel de la genética como desencadenante de la narcolepsia, así como los avances en la etiología y la valoración de las nuevas perspectivas del tratamiento de esta enfermedad. Entre los ponentes del encuentro destacan el Dr. Juan José Poza, especialista en Neurología y con una amplia visión sobre los trastornos del sueño; además del Dr. Diego García Borreguero, del Instituto del Sueño de Madrid y con una importante experiencia en farmacología y sobre la enfermedad de narcolepsia. 

En materia genética, las actuales líneas de investigación apuntan hacia la posibilidad de que exista una predisposición genética, por parte de ciertas personas, a padecer narcolepsia, “en este sentido, aunque todavía es muy pronto, parece que cada vez se está dando un valor mayor a la hipótesis del origen autoinmune de la narcolepsia”, apunta el Dr. Iranzo. Sin embargo, aunque pueda existir una predisposición genética a padecer esta enfermedad, las variantes genéticas probablemente no sean el origen exacto de la narcolepsia, “sino una mera predisposición sobre la que también actúen otros genes y otros factores, como los ambientales, a la hora de desencadenar esta enfermedad”, puntualiza el especialista.

Determinar los orígenes y posibles desencadenantes de la narcolepsia resulta fundamental, puesto que a día de hoy, todavía no se ha encontrado cura para una enfermedad cuya prevalencia es de entre 30 y 50 por 100.000 habitantes en nuestro país. Sin embargo, “es muy probable que en pocos años podamos hablar de una solución, ya que lo que sí sabemos es que el paciente narcoléptico lo es porque su cerebro no es capaz de fabricar una proteína denominada hipocretina, que es la encargada de mantenernos despiertos a lo largo del día”; En la medida en que los futuros avances logren sintetizar esta proteína a nivel farmacológico, “es muy posible que encontremos la solución a esta enfermedad”, augura el Dr. Iranzo.