Hoy no puedo negar mi narcolepsia, mis sintomas no han dejado de recordarmelo.

Hoy la somnolencia no me ha llegado hasta alrededor de las 12 pero me he despejado cuando he notado que la profesora me iba a hacer una pregunta*.

En la siesta de hoy he tenido una pesadilla y una alucinación hipnagógica; yo estaba sentado en una especie de piedra que tapaba un viejo pozo por la que empiezan a salir ciempiés y bichos por el estilo, así pensaba que tenía dos o tres dentro de la cama, porque además notaba como me rozaban con sus asquerosas antenas. Al darme tanto asco me ha entrado una cataplejia justo al despertarme, de forma que sólo podía mover la mano (ni siquiera me salian las palabras de la boca), entonces la agitaba como un loco, pensando que así vendrían mi hermano o mi madre a ayudarme. A los dos o tres minutos he conseguido controlar mi irritación lo suficiente como para que me pueda llegar a levantar de la cama, encender la luz y ver que no había nada en la cama. En ese momento me doy cuenta de lo estúpido que soy por no acordarme que esto me pasa por la narcolepsia, si llegara a controlar esto en un futuro seguro que un día pensaré que no pasa nada cuando esté pasando de verdad. 

 

Mientras hago la tarea a veces me vuelve a entrar sueño, por ello me eché sobre la cama unos 15 min, pero parece que al ser tan poco tiempo creo que no llego a alcanzar la fase de sueño pero si que puedo sufrir alucinaciones, en la de ahora he oído como mis hermanos jugaban al pro, y hablaban en la habitación de mi hermano mayor. Sí, he dicho alucinación, porque cuando me he levantado no había nadie en la habitación, y mi hermano está viviendo en Madrid; las alucinaciones no son sólo visiones, hay para cada uno de los sentidos.  Además al dormir poco cuando me he levantado tenía parálisis del sueño porque no era capaz de mover los músculos del todo, con naturalidad, hasta unos segundos después.

*-Cuando me viene la somnolencia por la mañana casi nunca me quedo dormido del todo, solo estoy como ya he dicho alguna vez medio atontado con la mitad de mí en los sueños y la otra mitad ahí intentando asimilar lo explicado. Entonces las cosas las oigo pero es como si estuvieran en otro idioma, y si me despierto mi cerebro cogiera el último medio minuto guardado y me lo tradujera.