Melatonina probada

Esta semana santa ha sido muy ajetreada ya que participo en una banda de cc y tt de semana santa y he salido casi todos los días en procesiones que han llegado a durar hasta la 1 ó 2 de la madrugada. 

Al principio pensé que me iba a costar mucho más aguantar el cansancio que se produce, pero quizás el no parar de tocar durante las procesiones, y que me gusta mucho hacerlo, hayan desarrollado en mí la energía suficiente para poder soportarla. El jueves santo, cuando acabé por la noche, como necesitaba descansar bien para el día siguiente, decidí probar la melatonina que me aconsejó  mi neuróloga. Se trata de una especie de somnífero natural que puede conseguirse en herbolarios. 

Entonces, al llegar a casa me tomé una pastilla, aunque no tuvo mucho efecto, porque en toda la noche casi no pude dormir, pensando en tocar y los nervios, que no me dejaron descansar.  Al día siguiente a las 10 empezamos a tocar en una procesión y no tardó más de media hora en llegarme la somnolencia de forma pesada. A pesar de estar tocando y disfrutando, estaba cansadísimo y no sabía siquiera si estaba dando bien los golpes de bombo. Al momento llegó el padre de un amigo, que nos acompaña durante las procesiones y nos da agua y esas cosas, y me llamó la atención, con lo que me despejé durante unos segundos, pero enseguida volvió. Un poco después de acabar la marcha se me pasó, y ya no volvió por suerte. 

Al llegar la tarde me eche una buena siesta y, tras la procesión de por la tarde llegué a mi casa y me tomé otra, que esta vez, si me hizo efecto.  Esa noche fue un sueño más “normal” de seguido, sin pesadillas, ni despertares frecuentes en la noche, y al día siguiente estuve muy descansado.