Consejos para el conductor narcoléptico

Muchos conductores deciden hacerlo a pesar de tener sueño a la hora de conducir o haber descansado mal, traduciéndose en que un tercio del total de accidentes en España son debidos a esta causa.

Al ser narcolépticos o padecer cualquier otro trastorno del sueño debemos ser aún más responsables (si estamos autorizados y en algún momento decidimos hacerlo) y seguir algunas normas de seguridad. Igualmente es algo no recomendable ya que no sólo ponemos en riesgo nuestra vida, si no también la de los demás. Hay van algunos consejos que os pueden valer: 

dormir en el coche

– Descansar bien antes de cojer el coche y comer, pero de forma ligera, ya que tanto comer pesado como no comer, puede generar somnolencia.

– Hacer los viajes largos siempre en medios diferentes al coche para poder dormir si nos entra sueño. 

Evitar viajar durante la noche y evitar las autopistas, ya que aunque tardemos más las curvas nos obligan a tener que estar más despiertos. 

– Si sentimos cansancio, aunque sólo queden 40 km para llegar a casa, para y echa una cabezadita de uno o dos cuartos de hora, esto puede salvarnos la vida, porque a veces no nos damos cuenta del cansancio que podemos tener a pesar de haber dormido antes. 

– Salir del coche, despejarnos y realizar unos estiramientos pueden sacarnos de la rutina del coche y hacer que nos despejemos.

– En caso de que conduzcamos hemos de hacerlo con la menor gente posible pero siempre al menos un copiloto que se encargue de darnos conversación y mantenernos en ella para que no desconectemos y asegurar el estado de alerta. 

– Medicamentos (siempre preescritos por el médico) como el metilfenidato, rubifén o ritalín suelen mantenernos despiertos en situaciones de alerta extra. Son similares al modiodal pero más potentes y de un efecto más corto.

– Comer caramelos o tener algo en la boca, o cantar alto y de forma eufórica (pero no quites la atención de la carretera) suelen mantenernos despiertos además de garantizar un buen rato. Conducir lo menos cómodos posibles, con la ventanilla abierta o ponernos pinzas en las orejas (testimonio de un conductor de camiones), también pueden ayudarnos al llevar una molestia constante.